Cómo trabajo en terapia

La terapia es un proceso activo

En las primeras sesiones exploramos la historia personal, los contextos y el origen del malestar para entender cómo se ha desarrollado el problema. Sin embargo, el foco del trabajo terapéutico se centra principalmente en identificar y modificar las dinámicas actuales que lo mantienen, ya que son estas las que influyen directamente en cómo la persona se siente y funciona en el presente.

Estas dinámicas pueden incluir patrones de pensamiento, conductas de evitación o control, respuestas emocionales automáticas, hábitos poco ajustados o formas de relacionarse con una misma persona, con las demás o con la comida.

La intervención se organiza habitualmente en fases, propias de la terapia cognitivo-conductual:

Mi forma de trabajar es cercana y clara

No pongo etiquetas innecesarias ni propicio procesos interminables sin rumbo. Me baso en entender qué está pasando, qué lo mantiene y cómo empezar a cambiarlo con herramientas prácticas, ajustadas a cada persona y a su momento vital.

El objetivo es que cada persona no solo se sienta acompañada, sino que adquiera recursos y criterio propio para gestionar su vida diaria con mayor seguridad y confianza.

A quién acompaño

Trabajo con niñez, adolescencia y personas adultas, así como con parejas, adaptando la intervención a cada etapa vital y a las necesidades de cada proceso terapéutico.

Acompaño especialmente a personas que atraviesan:
  • Ansiedad, ataques de pánico, miedos y fobias.
  • Depresión y bajo estado de ánimo.
  • Dificultades en la regulación emocional y la autoestima.
  • Problemas en la relación con la comida y la imagen corporal.
  • Estrés, bloqueos emocionales y procesos de cambio vital.
  • Conflictos de pareja, dificultades en la comunicación y crisis relacionales.
  • Problemas de conducta y en el entorno escolar: rabietas, desobediencia, dificultad para gestionar límites.
  • Dificultades en habilidades sociales: timidez, aislamiento, problemas para hacer amigos.
  • Uso problemático de pantallas, videojuegos o falta de control en hábitos.
  • Procesos de cambio familiar: separaciones, duelos, cambios de etapa o situaciones estresantes.